viernes, julio 03, 2009

La Cultura de la Escasez

La Cultura de la Escasez

por José C. Barbosa Muñiz


Hace ya casi dos siglos que la América hispana, o mejor, “latino-americana” coquetea con el socialismo estatista y lo aplica tan rigurosamen-te como le permite el poder de represión o bélico en manos de su dirigente político. En todos los países donde se ha aplicado el sistema socialista éste desemboca en “la cultura de la escasez”. ¿Qué es la cultura de la escasez? La idea que la riqueza en cualquier momento dado es una cantidad limitada que siempre está mal distribuida, esto es, que los ciudadanos no la poseen en partes iguales. En otras palabras, que hay pobres y ricos donde los pobres son muchos y los ricos pocos. El socialismo estatista latinoamericano se basa en la fe casi ilimitada de que esas desigualdades se pueden eliminar por el Estado si se hace mejor distribución de la riqueza existente a través de la intervención estatal. Esa fe parte de un instinto moral que podemos llamar justicia igualitaria pero que se fundamenta en dos premisas falsas:


1. La riqueza es una cantidad estática.


2. La igualdad es justicia.


Tomemos la primera “la riqueza es estática y/o estable”. Esa idea es falsa, la riqueza se crea y se anula constantemente de tal suerte que puede aumentar como también puede disminuir. Depende de múltiples variables especialmente de la creatividad de los protagonistas. Se sabe que la creatividad humana se puede alentar conforme a las circunstancias pero no se puede programar porque se ahoga. Se acepta que en las artes, los músicos, pintores de brocha fina, literatos y otros artistas necesitan y demandan libertad de acción para crear. ¿Por qué entonces, se cree que en la economía es diferente?


No lo es y la economía de mercado en un ambiente democrático-republicano ha demostrado un aliento permanente al empresario creativo. Ese ambiente privilegia factores importantísimos para la economía, la creatividad, la productividad y la competencia que crean riqueza basado en el respeto a la propiedad privada, a la ley y al orden.


Por mucho tiempo el llamado Mundo Occidental proveyó el ambiente propicio para el desarrollo de las economías basadas en el mercado con poca intervención de los Estados y dicho Mundo Occidental prosperó. Hoy los llamados “milagros” económicos asiáticos de Singapur, Hong Kong, Sur-Corea y sobre todo China e India, han demostrado la pujanza y eficiencia económica del ambiente que permite al mercado guiar los esfuerzos económicos humanos. La creatividad demanda libertad dentro de parámetros amplios, conocidos y sostenidos ya por la tradición o en última instancia por el Estado.


Luego nos preguntamos, ¿por qué el modelo de sistema económico de Cuba atrae a las masas latinoamericanas? No ven el fracaso y ¡hasta creen que la igualdad en la pobreza es buena! ¿Por qué las enseñanzas comunistas de estatismo salvador siguen enamorando las mentes incautas de las masas y pueblos Latinoamericanos? Decimos enamorando porque frecuentemente el enamorado se ciega y no ve la realidad más chocante aunque esté frente a sus narices. Cuba, modelo del movimiento, ha logrado empobrecer por igual a todos sus ciudadanos excepto los miembros del único partido permitido por el Régimen Comunista.


Por eso, el fenómeno Hugo Chávez, en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Nestor Kirchner en Argentina y Rafael Correa en Ecuador entre otros líderes, que admiran el estatismo y su socialismo no ven el fracaso cubano sino lo ven como una esperanza.

Esa vocación por el socialismo redentor fue muy evidente desde principios del Siglo pasado en lo que se llamó la “Revolución Mexicana” cuyo razonamiento económico culminó en la Constitución del 1917 conocida por algunos como de Querétaro que coincidió con la revolución rusa y que empezó el proceso de fracaso que todos hemos presenciado a la postre tarde en el Siglo pasado. Afortunadamente, la vocación socialista ha tenido un modelo más moderado que es el de la socialdemocracia que permite el uso del mercado reglamentado pero que funciona parcialmente.


Tomemos ahora la segunda premisa, “igualdad es justicia”. Aquí la idea ignora a propósitos o por enamoramiento, el hecho indiscutible que las necesidades de los humanos nunca son iguales. El sentido de igualdad solamente se puede aplicar en las matemáticas donde 1 es igual a 1, 5 igual a 5, etc. Si consiguiéramos perfeccionar esa idea igualitaria tendríamos que utilizar el famoso dictamen comunista de distribución, “a cada uno conforme a su necesidad y de cada uno conforme a su capacidad” en otras palabras, se le otorga al ciudadano conforme a su necesidad y se aporta a cada ciudadano conforme a su capacidad de producción. Suena bien hasta que uno se pregunta ¿Quién determina la necesidad y la capacidad? Eso lo determina el Estado, pero ¿cómo sabe la necesidad o sabe la capacidad del ciudadano? En consecuencia , crea una burocracia que ni sabe ni puede impartir la justicia de la sentencia anterior. El enamorado está ciego a las fallas del objeto de amor y en economía nuestros hermanos latinoamericanos están ciegos a las fallas y falsedades que reclaman los socialistas.


Cuando los socialistas de Centro y Sur América intentan eliminar el significado de la “propiedad” privada sin decirlo abiertamente pero equiparándolo a robo, entonces sus Estados intervienen con impunidad aún cuando violan las reglas, leyes y constituciones que protegen la propiedad privada en cada una de las naciones que encaraman líderes socialistas y sus compañeras inevitables, las mentes totalitarias. Por eso, los que creemos en la economía Liberal sabemos que la propiedad privada es clave para que la ciudadanía produzca riqueza y sea creativa. Desafortunadamente, en nuestra Patria, no se cuida la propiedad privada como se hizo cuando Puerto Rico era menos “planificado” y los vaivenes políticos eran menos des-estabilizantes. En Puerto Rico, la primera etapa democrática ¨a la americana¨ duró desde el 1900 hasta el 1941, cuando la Segunda Guerra Mundial y el Partido Popular Democrático (PPD) se combinaron para implantar una versión del “Nuevo Trato” de Franklin D. Roosevelt al estilo puertorriqueño con Don Luis Muñoz Marín a la cabeza de un gabinete excelente que contó con tecnócratas ilustrados como Rafael Picó, Jaime Benítez, Teodoro Moscoso, Sol Descartes, Rafael de J. Cordero, Roberto Sánchez Vilella y otros talentos además de políticos hábiles y leales al PPD como Jesús T. Piñero, Ernesto Ramos Antonini, Luis Negrón López, y otros menos conocidos pero igualmente efectivos. Esta etapa se puede denominar la segunda etapa democrática a la americana. Desde el 1944 al 1964 el PPD obtuvo mandatos inequívocos y abrumadores que concurrentemente crearon un período de estabilidad nunca antes experimentado en nuestra historia.


La segunda etapa terminó en 1967 cuando por una división del PPD y la creación del PNP, comenzó la tercera etapa del S. XX donde los dos partidos principales se alternaron en el gobierno por el resto del siglo. Comenzó la inestabilidad por confrontar la visión socialdemócrata del PPD con la liberal capitalista del PNP. Agravada porque la Rama Judicial siguió siendo dominada por la filosofía socialdemócrata del PPD, o abiertamente separatista en contra del PNP durante los periodos en que el PNP nominalmente estaba en el Poder. Esta realidad hizo aún más inestable la vida política y a principios del siglo XXI se convirtió en una guerra no declarada que se valían de cualquier artimaña para derrotar lo que el Pueblo mandaba en las urnas y eso ocurría aún violentando la Constitución que denominaron Estado Libre Asociado en español y Commonwealth en inglés, por resoluciones de la propia Asamblea Constituyente creada por los ciudadanos de Puerto Rico pertenecientes al Partido Estadista Republicano y al PPD con la inhibición del sector independentista que era el segundo partido en votantes en 1952. Tanto el confuso nombre de Estado Libre Asociado (ELA) como las interpretaciones de su significado produjeron interminables polémicas que todavía no se han solucionado.


En esta tercera etapa, el PPD se convirtió en un partido separatista que atacó los cuatro vínculos de unión entre los Estados Unidos de América y Puerto Rico de acuerdo a la Constitución del ELA. A saber, la defensa común, la moneda común, la ciudadanía común y la organización política demócrata y republicana. Concurrentemente, se fue radicalizando en torno a convertir los adversarios políticos en enemigos políticos sin respetar los usos y costumbres que lubricaban la rivalidad por perseguir el Poder legítimo. Más aún, junto al viraje separatista se pudo notar desde el 2001 un acercamiento a los socialistas latinoamericanos con preferencia a Fidel y por reconocer los petrodólares, acercamiento a Hugo Chávez. A la vez, tanto la administración de Sila Calderón como la de Aníbal Acevedo han puesto en práctica la receta socialista más control estatal a través de más altos impuestos, más centralización y control del presupuesto en violación de la Constitución presupuestando dinero que no tiene en sus arcas y tapándolo a base de préstamos. Espantando a los posibles inversores por la lentitud en la permisología, aumento de contribuciones en todos los renglones operacionales y cambios inadvertidos sobre la marcha. Encarecimiento de las utilidades más indispensables como la energía eléctrica y el agua potable. Disminuyendo la seguridad al punto que toda propiedad privada se puede invadir de varias maneras. Por ejemplo, si se encuentra cerca de la playa se invoca la ley de acceso irrestricto a la playa aún cuando el público tenga que pasar por la propiedad privada de ciudadanos que tenían derechos adquiridos en la ubicación de sus propiedades. Los que creemos en la democracia y en el sistema capitalista nos encontramos totalmente indefensos porque la Rama Judicial depende de un Secretario de Justicia que sólo acusa a los adversarios políticos en una criminalización burda donde se fabrican casos y la mayor parte de ellos son derrotados pero en el proceso se asesinan reputaciones y se gastan las reservas de dineros personales de los acusados.


La metamorfosis de política pública de Puerto Rico se acompaña de un antiamericanismo feroz y a toda hora se hace énfasis en la nacionalidad puertorriqueña separada de su ciudadanía nacional. Los soldados boricuas que son voluntarios se convierten en víctimas y la Prensa antiamericana los pasea ante la gente como si fueran condenados a muerte por los EEUU cuando no les otorga el título de cipayos o peor, mercenarios. Después de ocho años de gobierno pseudosocialista, la situación económica de Puerto Rico es un desastre total. No hay empleo para la juventud, los profesionales emigran hacia los Estados Unidos y las uniones atacan al gobierno a través de sindicatos reconocidos o no, se amenaza al gobierno hasta con huelgas fuera de la ley. En fin, ya Puerto Rico respira la cultura de la escasez que ha hecho a tantos países pobres y resentidos.


Todo ese desolador panorama se agrava con el nuevo gobierno que no sabe ni dónde está ni hacia dónde se dirige desde que abandonó la meta estadista. La gestión engañosa de Pierluisi nos lleva una vez más al Status Quo con la HR 2499, y dice ¡que es estadista!

Nuestra meta debe ser otra, la ESTADIDAD y CREAR Y PROSPERAR en la economía exitosa respetando la propiedad privada Y LA LEY Y EL ORDEN. ¡ADELANTE! ¡SIEMPRE ADELANTE!


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